jueves, 26 de noviembre de 2009

Perdoname si te llamé amor....


Gracias por hacer de este cielo de tormentas una nube de etileno a flojito gas. Pues llegue a esta ciudad lloviendo, y a pesar de que el clima meteorológico cambiase a sol radiante a los 3 días….para mi, contigo, siempre ha estado atormentando.

Pero el corazón no entiende de armas cuando lo despedazan en mil y un colores. Tus ojos , como siempre, no distinguen el rosa del negro. Y a patadas mandaste a volar lo único que aun seguía cuerdo. Nuestras ganas de besarnos bajo mantas de enredos.

Debí ser tan gotita de agua pequeña que no colapsé tus vasos sedientos, no bebiste de mi cuello y aun así cuando dices me importaste…yo te creo.

Se supone que debo darte las gracias por haber evitado una muerte súbita a mi miocardio, que entre patadas has preferido llamarle “ goma espuma”. Nos olvidamos de lo bonito del amor, para centrarnos en que mantuvieras/ eses el control….Felicidades llegaste a la meta sin cajas ni cartón. Mi boca ya no es tu voz.

Y bien, no puedo decirte que “ encantada de haberte conocido”, siento la ironía cuando intento disimular que lo único que me haría casi-feliz es que te pegaras un tiro…

Matame cuando menos lo merezca, xq será cuando tu mas lo precipites.