viernes, 10 de abril de 2015

Firenze

¿De que sirven las promesas si no se cumplen?

Me habló de otros planetas. De las nubes.
De las cosas que mas necesitaba.
Me habló de sueños sin cumplir. De un par de secretos confesables
y de su forma de amar.

Me habló de la Luna.

De los dedos de sus manos y del color de sus ojos.
Que me decia que eran negros y que los mios tambien,
pero que cuando yo miraba al cielo, el cielo tambien era negro,
O dorado como mi pelo.

Y me prometio ese cielo, con esas vistas y ese sol.
De las promesas que no llegan, de los besos que mas duelen...
De esos que se piensan y no se dan...

Creo que empezó a odiarme. A detestar los agudos y los
graves de mi voz.

Creo que ya no le gustaba mi insomnio, ni mi manera de exagerar.
Le desquiciaba mi silencio , mi pelo y mis ojos al mirar...

Para cuando me di cuenta supe que habia nacido en el alguien
que me detestaba. Que poco a poco gritaba mas alto que me fuese de alli.


Me habló del odio. De los juramentos de la venganza.
De la manera que me iba a olvidar.

Me lloró por amor. O por rabia. O por todo o quiza por nada.

Le hablé de Marte. De las ciudades que ibamos a visitar cuando llegase.
Le hablé de lo mejor que sabia hablar... De el.

Creo que nunca me escuchó. Quiza hablabamos idiomas distintos,
quiza el nunca quiso que hablaramos el mismo. Quiza si.

Cuando alguien esta convencido de algo ni el cielo mas negro
lo sabe asustar. Ni los ojos mas tristes consolar...

Porque la rabia no puede ser otra cosa que tristeza camuflada...

Ti amo tutto.