martes, 2 de septiembre de 2008

Insomnio II


Amargada tela antimosquitos dorada,
hoy ha sido un día más, hoy, por suerte o por poca fortuna no he sido princesa de ningún castillo maldito, hoy los retales de hormigas no cosieron ninguna victima rosa.
Y entre tanto libro de cabecera me aburre pensarte madrugada tras madrugada. Tal vez llegamos a la conclusión de que tus líos de faldas no me amargan la bilis en ningún vomito más.
Mira que te dije que lastimaban tus recuerdos, y tú, ignorante de los músculos que abrazan mi tórax seguías sonriendo en nuestras fotos… Yo, ignorante de la pereza, creí q ver 1000 veces la misma imagen haría desaparecer tu sombra en el papel.
Y quiero pedirte perdón, ¡sí! Perdona, perdona si deje el orgullo en la mesita de noche, cuando rebusque y al final te encontré, y merodeando en tu cama me contabas q el corazón no te latía a los 100 grados con los que te asfixiaba con tus sabanas, ya ves… otro cuento de tus hadas-warras-manipuladas.
Querida tela antimosquitos, me encanta llegar a la noche y tumbarme a embelesarme con tus patrañas, aunque me quiten el sueño y me persigan hasta la almohada…

Mi táctica ...es quedarme quieta en tu memoria, las pijas no quieren borrachos.

Dado que el grado de alcohol ya es muy alto y para mi fue tan sencillo como someterte al completo olvido.

((Donde hicimos buenas migas))

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