sábado, 31 de enero de 2009

No me digas lo que es


El alcohol de mis venas no filtra un peaje mas a esta locura, de buscarte donde no encuentro, de llamarte a cobro revertido y pedirte gafas de sol para un día con niebla.
¿No no lo ves?
El alma, las 24 vértebras que dibujan el rastro de tu lengua desde mi nuca hasta mis caderas, el aire, mis botellas vacías, el acido sulfúrico de tu saliva, el músculo bombeador de esta sangre aguada , el iris y mi vagina que juran no haberse humedecido nunca por ti…todos, todos se amplifican si te pienso en esta camilla donde toda cura es válida mientras no sea olvidarte.

Aquí en la estación del retiro, donde la vida pasa por delante de unas lentillas graduadas a modo borroso, para no verte, para no ver como el mundo gira en hexagonal y yo con vértigo para saltar de recta a recta…

Salta, ven conmigo, dibuja mis caminos, que son tus trazos y los míos. Cierra los ojos, esta noche toda nos miran. Tú sonríes, yo te sigo, me encantas. No quiero lo de siempre, no quiero marear mis sabanas con tu perfume, yo no quiero eso de ti…

Quiero que estés nervioso en el espejo antes de verme, que me invites al cine para no ver nada, que me envíes una canción que te recuerde a mi, que te rías si te despeino, que te irrites si me llama otro al teléfono. Quiero que nos hagamos fotos haciendo muecas , que me digas tonta , que me beses en la boca. Quiero que me digas que estoy loca, porque en este juego sólo caben dos idiotas, que grites que nunca hubo ni habrá otra…


Corre, tápame los ojos, no quiero ver… La vida no me ha dado el papel que quise tener.


Es tarde, estoy cansada,y las venas de mis muñecas están hinchadas de escribirte boca abajo.
Tú y yo nunca soñamos en el mismo sueño.