Te conocí al tiempo en el que mis arterias necrosadas y la excitación de mi nevera cantaban nanas para niña de cuna. Con finales de alguna historia de soldado que nunca llega a casa porque muere atrincherado en batallones.
Pero siempre guardo la carta que me salva de todo entierro entre pecho y sostén.
La vida no se escribe con pintalabios rojos porque para eso ya tengo la tinta que revientan mis labios cuando me muerdo en un ir y venir de miedos.
Y mi esófago puede convertirse en el túnel bajo mar que comunica lo que hay fuera de mi y lo que digiero…
Las niñas buenas no beben wisky, ni cerveza…ni muchísimo menos ron con ron…
No imaginan porque saben soñar, y el dinero, las faldas cortas y las lenguas largas las paga la tarjeta de papá…
Las fobias están vendidas, y la virginidad ya no es cualidad.
Fui manipuladora, traficante de mis manías, deshonesta y mentirosa. Fui increíblemente fiel a mis prejuicios y demasiado ingenua para ser princesa…
Pude ser incluso peor de lo que te imaginas. Pero mi vida, mis sueños…mi sueño, no lo compra ninguna de tus tonterías.
Para volar, primero tiré mis alas por el balcón.
¿Y tú?
Pero siempre guardo la carta que me salva de todo entierro entre pecho y sostén.
La vida no se escribe con pintalabios rojos porque para eso ya tengo la tinta que revientan mis labios cuando me muerdo en un ir y venir de miedos.
Y mi esófago puede convertirse en el túnel bajo mar que comunica lo que hay fuera de mi y lo que digiero…
Las niñas buenas no beben wisky, ni cerveza…ni muchísimo menos ron con ron…
No imaginan porque saben soñar, y el dinero, las faldas cortas y las lenguas largas las paga la tarjeta de papá…
Las fobias están vendidas, y la virginidad ya no es cualidad.
Fui manipuladora, traficante de mis manías, deshonesta y mentirosa. Fui increíblemente fiel a mis prejuicios y demasiado ingenua para ser princesa…
Pude ser incluso peor de lo que te imaginas. Pero mi vida, mis sueños…mi sueño, no lo compra ninguna de tus tonterías.
Para volar, primero tiré mis alas por el balcón.
¿Y tú?