Compramos el cielo verde, que nos vendió el deseo de encontrarnos a la vuelta de la esquina. Juntos quisimos ser nubes de algodón en días de lluvia…
Pero la tormenta siempre llega y en los bolsillos no cabían las varitas mágicas que convierten las borrascas en sol tropical…
Jupiter, fue maravilloso. Crecimos siendo prematuros, nos hicimos mayores. Pero tú te resististe a dar corazón por patata, y te congelaste en la inmadurez de los niños que juegan a mezclar fanta y pepsi-cola.
Jugábamos a subirnos en coches y contar estrellas en el camino. A decir mentiras piadosas para pasar noches de cuna en sesiones de cine para adultos.
Pero el frío ya no llega a las islas de los 50 grados.
El primer día me miraste a los ojos. Negros como mi pelo. Pero tu marino turquesa bañó mis pestañas de azules y revoltosas mariposas.
Pero la tormenta siempre llega y en los bolsillos no cabían las varitas mágicas que convierten las borrascas en sol tropical…
Jupiter, fue maravilloso. Crecimos siendo prematuros, nos hicimos mayores. Pero tú te resististe a dar corazón por patata, y te congelaste en la inmadurez de los niños que juegan a mezclar fanta y pepsi-cola.
Jugábamos a subirnos en coches y contar estrellas en el camino. A decir mentiras piadosas para pasar noches de cuna en sesiones de cine para adultos.
Pero el frío ya no llega a las islas de los 50 grados.
El primer día me miraste a los ojos. Negros como mi pelo. Pero tu marino turquesa bañó mis pestañas de azules y revoltosas mariposas.
Tus dos coloretes sabor melocotón descubrían lo inocentes que podían llegar a ser tus besos ,pero mis rasguños de mala precoz te contagiaron las ideas.
Un día dijiste que cuidarías de mi toda la vida .
Pero sorteamos el cielo verde a arruinado postor. Encontré el amor en otras nubes de ázucar.
Y la marea , aunque siempre nos lleva, nos recuerda que este charquito no es de tierra…
Un día te dije que eras la decepción de mi vida. Y seguramente no me equivoque mucho.
Pero te regalo el tiempo en bronce. Que no es el que más reluce, pero no todo está en lo de fuera.
Yo no tengo mucho tiempo, creo que he perdido en muchas ocasiones cachitos importantes…
Que lloren las tormentas de escarmiento el día que tú dejes de ser un niño.
Y yo, si que voy a quererte toda la vida...
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