miércoles, 3 de septiembre de 2008

Con el corazón cosido al alma



He arañado con las uñas los cristales que eran cómplices de tus idas y venidas en mi cama, y al destrozarme los dedos sólo puedo recordar…que he sido tan feliz contigo…

Me sorprenden mis manos cuando sin querer se erizan si te pienso, si te pienso con precisión. Cuando todos lo momentos los conservo en este reloj del pasado, q se cede a marcar siempre la misma hora, las 17:37.

He pensado que tendrías muerto el olfato de la poca vainilla que vagara por tu ventana, dejando de endulzar los muchos o pocos sueños de esta tonta-inquieta- perturbada.
Te he mordido el corazón para q así entendieras de que parte me zarandeo yo .
Inútil frontera de “te olvidaré” cuéntale esta noche a la nada xq me sangran los ojos si le miro…


“Querido resbalón quebrado, me han salido llagas en la voz de llorarte por dentro y apretar los dientes al oir tu nombre, para que se me rompa la dentina si se me ocurre nombrarte, para desencajarme la mandíbula si pienso en llamarte…”

He manchado el vértice de tus pestañas con pegamento para que comprendas lo q es querer despertar de una pesadilla y no poder hacerlo…

PD: Antojos de simpleza.




1 comentario:

escaldo dijo...

Un dia se creara algo parecido a los rulos de los lavaderos de coches, entraremos con historias que olvidar y que recordar, y saldremos solo con las que recordar, pero rayadas...