Que lento pasa el tiempo cuando el frío aprieta y la noche espera.
A veces quisiera haber querido un poco mas y menos variado. Para
no vivir eternamente creyendo que tanto solo te querré a ti.
Tus canciones de "se mucho y no sabes cuanto" me recuerdan a que en otra
vida fuiste alguien mejor. Y en esta te quedaste corto.
Que distinto te veo aun mirándote con los mismos ojos.
Que distinto te sueño aun queriendote lo mismo.
Que distinto me sabes, y te huelo, y te entiendo.
Que distinto todo.
Las letras vertebradas de mi espalda me recuerdan que en la próxima vida quiero
ser música. Para colarme en tu coche todas las noches que llegues a casa cansado
con ganas de llorar.
Y ser triste. La canción mas triste que escuches. Una y otra vez. Y así continuamente.
Para ese entonces habré dejado de ser poeta. De escribirte en cada viaje,
en cada parada de metro. En cada ciudad. En cada planeta.
Como si aun tuvieran arreglo alguna de nuestras taras. Las mismas que un día nos
hicieron distintos al resto. Las mismas que hoy te parecen tan insoportables.
Y asi, como pasa el tiempo... Pasan también las cosas que quise decirte y no dije.
Como tu...
Como yo...
Como los dos
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