domingo, 4 de enero de 2015

Tricicliclos

A veces nos amanecia el dia en mitad de una noche estrellada
que juraba no dormir para vernos hacer el amor. Pero por ese
entonces yo aún creia en ti, en mi, incluso en nosotros.

La poesia se habia convertido en el antagonista de todos los
poetas. No cantaban, no escribian, en conclusión...nunca amaban.

Y de vez en cuando cogias un lapiz para escribir algun te quiero.

De cuantisimo te sirvio que yo guardase eso en mi memoria
para contrarrestar los golpes que luego ibas a darme.

Asi, como se rompen las pequeñas cosas, empezaste
a romperme a mi.

Que los moratones del corazón son los que duelen, que
lo otro... Lo otro se va.

Y tu... Tu tan llorón como siempre. Tan bipolar como
nunca...

¿A qué hora acaba esto?

No hay comentarios: